Una de las curiosidades que más sorprende de Madrid es este templo de Debod, egipcio. No al estilo egipcio, no una réplica, no. Un templo egipcio original. Casi nada.
¿Y cómo es posible tal cosa? En el año 1968 se construyó en Egipto la presa de Asuán, lo cual afectaba a los templos de la región de Nubia (destacamos aquí el de Abu Simbel). Muchos países se volcaron en el rescate de esos templos, destacando Estados Unidos, Italia, Países Bajos y España. En agradecimiento, Egipto regaló un templo a cada país.
El regalo exigía, por supuesto, una gran responsabilidad y compromiso. De entrada, los templos deberían estar a cubierto. Y, con vergüenza, hemos de decir que todavía no hemos cumplido con esa parte.
