Así, también los niños necesitan treguas en sus tareas: sin el descanso languidecerán la energía y la ilusión.
Irene Vallejo, citando a Plutarco
No se va la mente tanto a un exceso de exigencia -que no parece ser la norma en estos tiempos- sino a un exceso de actividades: por una parte, la barbaridad de extraescolares con las que obsequiamos a nuestros pequeños; por otra -y peor, y más grave- el uso extremo de las tecnologías: la mente de nuestros hijos no tiene un momento libre, no llegan a aburrirse jamás, lo cual no tiene aspecto de ser algo muy sano.