Acertijo del viernes (18 de septiembre de 2026)

Este desierto fue planificado.
Hace trece siglos.
Tanto unos como otros, enemigos entre sí, trataron de evitarlo.

Publicado en Acertijos | Deja un comentario

Ante la crisis

Cuando hay crisis, unos lloran y otros venden pañuelos.

Publicado en El Cartapacio | Deja un comentario

Goizane | Historia del Arte y Patrimonio

He descubierto recientemente la cuenta @goiart en Instagram. De una forma cercana y tremendamente pedagógica, Goizane despierta y sana nuestra curiosidad con breves y didácticos videos.

Os la recomiendo si tenéis interés en historia y en arte, y casi para cualquier edad.

https://www.instagram.com/goiart?stkn=bngwdXpyM2gzNnYw
Publicado en El Cartapacio | Deja un comentario

¿Qué somos?

Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros.

(Jean Paul Sartre)

Publicado en El Cartapacio | Deja un comentario

Familiares que no aportan un entorno sano a un niño

Os comparto esta publicación de Instagram. Que no habla de personas, sino de actitudes. Os recomiendo tenerlo muy en cuenta.

https://www.instagram.com/p/DcdcTVHDS0H/?stkn=MXJ5Mm1qMWoyNnlkYg==
Publicado en El Cartapacio | Deja un comentario

Valle de Aguas Tuertas, en Huesca (Aragón, España)

Nos encontramos ante un valle glaciar colmatado (cubierto de tierra) sobre el que río Aragón Subordán, como no queriendo irse nunca de allí, dibuja innumerables meandros antes de dejarse caer en forma de cascada.

A la entrada del valle podemos admirar un dolmen, testimonio mudo de que este lugar era ya único para nuestros antepasados.

Como la mayoría de los valles de este estilo, es una enorme pradera que nos permite adaptar la ruta a nuestras necesidades, cansancios y ganas de aventuras. Es más que recomendable para todas las edades, y uno de esos lugares que se quedan para siempre en la memoria.

Publicado en Naturaleza, Turismo, Viajes | Etiquetado , , | Deja un comentario

Soneto al carajo, de José de Espronceda

Tocamos hoy un tema poco habitual en este vuestro blog: no la sexualidad, sino esta mirada tan poco delicada. Iba a decir “tan vulgar”, pero no podemos decir eso si hablamos de Espronceda (aunque realmente no hay certeza de si fue él el autor).

Un carajo impertérrito, que al cielo
su espumante cabeza levantaba,
y coños y más coños desgarraba,
de blanca leche encaneciendo el suelo.

En su lascivo ardor, cual Monjibelo,
nunca su seno túrjido saciaba
y con violento empuje penetraba
hórridos bosques de erizado pelo.

Venció a la humanidad; quedó rendida
la fuerza mujeril: más él, sediento
siempre, y siempre con ansia coñicida.

Leche despide, y mancha el firmamento,
dejando allí su cólera esculpida
del carajo en eterno monumento.

Que queremos saber quién era Monjibelo, supongo. Es un nombre por el que se conoce al volcán siciliano Etna. Y esa referencia a la mancha que deja en el firmamento es, ni más ni menos, la Vía Láctea.

Publicado en Poesía | Etiquetado , , | Deja un comentario

Acertijo del viernes (11 de septiembre de 2026)

De la ciudad santa
su apellido.
Del levante
sus dos amigos.
Mujeres y niños
sus víctimas.

Publicado en Acertijos | Deja un comentario

El primer torneo de fútbol oficial en España

No es la Copa del Rey, pero sí su precursor y origen. La Copa de la Coronación se disputó cuando Alfonso XIII alcanzó la mayoría de edad, en el año 1902.

Y gustó tanto que al año siguiente ya se disputó la primera edición de la -esta vez sí- Copa del Rey (que a rstos fue Copa de la República y también Copa del Generalísimo).

Ese primer trofeo fue ganado por el Bizcaya, combinado de los equipos Bilbao Football Club y Athletic Club.

Publicado en El Cartapacio | Deja un comentario

La columna del sotocoro del monasterio de El Escorial

Aquel gran espacio requería, evidentemente, de una columna para no venirse abajo. Evidentemente… para la mente de Felipe II, el rey prudente.

Y así se lo hizo saber a Juan de Herrera, el arquitecto al frente de aquella obra. Juan sostenía que no era necesaria, el prudente rey la veía imprescindible.

Así que cuando, terminada la obra, Felipe II vio la columna, sonrió con superioridad hacia su arquitecto -y amigo. Juan de Herrera le sostuvo la sonrisa, pidió una escalera, llegó a lo alto de la columna y, pasando un cartón entre ella y el techo, le demostró que no era necesaria.

“Herrera, con el Rey no se juega”, le hizo saber el monarca al arquitecto, poniendo un inolvidable colofón a la broma entre ambos.

Publicado en Arte, El Cartapacio, Historia | Etiquetado , , | Deja un comentario